RIAZA DÍA 7: UN FINAL DE PELÍCULA

El gran día ya está aquí

Llegó el gran día: nuestros FSO campers clausuran por todo lo alto y con la mejor música de cine, el FSO Summer Camp.

El día amaneció soleado y tras un fuerte desayuno, muy necesario para afrontar un gran día, los FSO Campers hicieron sus equipajes dejando a mano su vestuario de concierto. Para ellos hoy era un día muy especial, además de compartir escenario con sus profes, lo iban a compartir con músicos de Film Symphony Orchestra, y aún más importante, lo compartirían con el mejor público posible, ¡sus familias!

Preparando todo para el gran concierto

A las 11:30 estábamos todos sentados en la nave para comenzar el ensayo general. Hemos trabajado tan bien durante la semana, que Bauti no necesitó ensayar nada en detalle. Repasamos todas las obras y recordamos puntos importantes y es que ¡todo sonaba de maravilla!

A pesar de que a la hora de la siesta nuestros FSO Campers tenían que descansar y ponerse sus mejores galas para el concierto, buscaron un ratito para repasar los pasajes complicados de las partituras. Han sido responsables hasta el último momento.

Llegan los invitados a Riaza y comienzan los nervios

A las 18.30 comenzaron a llegar nuestros invitados estrella, las familias. La Casona del Prado preparó una estupenda merienda para llenar el estómago y compartir impresiones con familias, equipo, profesores y monitores. En 7 días nos hemos convertido en una gran familia, tanto es así que los invitados estaban sorprendidos del ambiente que se había conseguido crear en tan pocos días.

¡Empieza el espectáculo!

A las 19.30 todos nuestros invitados tomaron asiento en nuestro peculiar auditorio. Tras la presentación de Constantino Martinez-Orts y nuestra  coordinadora Juana García López, se inició la primera parte del concierto, en la cual disfrutamos de las intervenciones pianísticas de Víctor, Rodri y Guille y Rodrigo. Después, el público quedó  boquiabierto con las intervenciones camerísticas. Los FSO Campers hicieron gala del buen resultado del trabajo autónomo que realizaron durante la semana.

Después de una breve pausa, comenzó el concierto de la orquesta. Bauti explicó a las familias cuál era el trabajo específico en cada una de las obras. Los peques hicieron un concierto magistral. En el escenario había una complicidad mágica, salió tan bien que no nos pudimos resistir a tocar un bis, ¡cantando y todo!

 ¡Esperamos volver a veros pronto!

Abrazos y lágrimas en la entrega de diplomas, parecía mentira que FSO Summer Camp hubiese llegado a su fin. Profes y campers tienen ganas de que llegue la edición 2019, pero antes de ponernos a trabajar en ella, afrontaremos con las mismas ganas e ilusión la semana de FSO Summer Camp en Godelleta.

Amistad, diversión, respeto y mucha, mucha música. Eso ha sido ¡FSO Summer Camp Riaza!

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